Las calles del centro de Madrid se han vuelto a teñir este domingo con una multitudinaria 'marea verde'. Miles de personas han desbordado las principales arterias de la capital en una histórica manifestación en defensa de la educación pública, una demostración de fuerza masiva que sirve como antesala a la huelga indefinida convocada en el sector a partir del próximo 14 de octubre.
La marcha, que ha reunido a 10.000 asistentes según los datos de la Delegación del Gobierno y a más de 100.000 según las organizaciones convocantes, arrancó al mediodía desde Atocha. Bajo lemas como "Defendemos la pública, defendemos el futuro" y "Salvemos la pública", miles de docentes, alumnos y familias han exigido al Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso una mejora inmediata de las condiciones laborales y un aumento crítico de los recursos en las aulas.

Reversión de recortes, ratios y salarios
El núcleo de las reivindicaciones se centra en revertir los recortes presupuestarios que, según denuncian plataformas como la Asamblea Menos Lectivas, asfixian al sector desde el año 2012.
En el plano laboral, los sindicatos reclaman recuperar un límite de 17 periodos lectivos semanales en Educación Secundaria y Formación Profesional, y un máximo de 22 en Primaria, exigiendo que este cómputo incluya de forma efectiva las horas destinadas a tutorías y coordinaciones. A nivel retributivo, desde la Federación de Educación de CCOO Madrid han cifrado en un 21,9 % la pérdida de poder adquisitivo del profesorado desde 2010, motivo por el cual demandan una subida salarial de 600 euros para equipararse con los sueldos de otras comunidades autónomas.
Por otro lado, los miles de manifestantes han alertado del grave deterioro de las infraestructuras, denunciando aulas masificadas, problemas crónicos de climatización y edificios con amianto. Para paliar esta situación, exigen una drástica reducción de las ratios con límites estrictos: 13 alumnos en Educación Infantil, 15 en Primaria, 20 en la ESO, 23 en Bachillerato y 15 en Formación Profesional. A estas exigencias estructurales se suma la urgencia de combatir la segregación escolar, señalando que Madrid presenta los índices más altos de España en este ámbito.

Confluencia histórica en el "kilómetro cero"
La jornada reivindicativa ha alcanzado su punto más simbólico al desembocar en la Puerta del Sol. En el "kilómetro cero", los miles de integrantes de la cabecera educativa han confluido con la acampada por el derecho a la vivienda que permanece instalada en la plaza desde este fin de semana.
Al unísono grito de "sin vivienda no hay educación", ambas mareas de protesta han compartido espacio, visibilizando la profunda conexión entre la precariedad de los servicios públicos y la imposibilidad de acceder a un alquiler asequible. La jornada ha contado con el respaldo presencial de dirigentes políticos de Podemos, como Ione Belarra e Irene Montero, quienes han defendido la movilización ciudadana en las calles como única vía para forzar cambios legislativos.
El choque institucional por la huelga
La demostración de fuerza de este domingo deja el terreno preparado para la paralización de las aulas en octubre. Sin embargo, la convocatoria ya ha generado un fuerte choque frontal con el Gobierno autonómico.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, ha calificado el inminente paro de los docentes como una huelga "política e innecesaria". Según la responsable autonómica, la protesta está liderada únicamente por "sindicatos ligados a partidos políticos" y supone tomar como "rehenes" a los alumnos y a las familias madrileñas en medio del curso escolar.






Diferentes perspectivas de la cabecera de la multitudinaria 'marea verde' a su paso por arterias y lugares emblemáticos de la capital, como la plaza de Cibeles. Miles de manifestantes han marchado tras la gran pancarta central con el lema "Defendemos la pública. Defendemos el futuro" para exigir el fin de los recortes educativos y una mayor inversión en la educación pública madrileña. Fotos: Hugo Ortuño/SPINOFF.NEWS